El negocio detrás de los calendarios de avenimiento y por qué seguimos gastando en tonterías

Calendarios de avenimiento

Tabla de contenidos

Consejos financieros

En esta época de fin de año donde se hacen muchas reflexiones y cierres, se puso de moda unos calendarios de avenimiento con accesorios a precios disparatados, con muchos compradores decepcionados. Ahora bien, si son de calidad, ¿valen la pena? Veámoslo.

Cada año aparece una tendencia nueva para “mejorar tivda vida”: agendas premium, planners energéticos, cuadernos de gratitud, métodos de productividad reinventados… y ahora, el gran protagonista del momento: los calendarios de avenimiento.
Son lindos, tienen diseño cuidado, frases motivacionales y una estética que da ganas de comprar. Pero más allá de eso, ¿realmente necesitamos un calendario especial para mejorar nuestra vida? ¿O estamos cayendo en otro de esos productos que prometen más de lo que ofrecen?

La realidad es que muchos de estos calendarios son simplemente una excusa elegante para volver a vender lo mismo de siempre: estructura, planificación y recordatorios básicos. Nada que no puedas anotar en un papel común o en una aplicación gratuita.

Pero claro, lo atractivo no es la herramienta, sino la sensación emocional que genera. Al comprar uno de estos calendarios, pareciera que estamos “empezando de nuevo” o dando un paso decisivo hacia una versión mejor de nosotros mismos. Y esa emoción vende muchísimo.

El problema no es el calendario, sino lo que nos contamos a nosotros mismos

Los calendarios de avenimiento no son dañinos en sí. Incluso pueden ser útiles para quienes realmente los usan con constancia. El problema surge cuando creemos que la solución a nuestros desafíos está afuera, que depende de un objeto, y que comprándolo ya hicimos el trabajo duro.

Es una ilusión muy común: confundir preparación con acción.
Sentarse con un calendario nuevo, escribir las metas y destacar frases inspiradoras se siente productivo, pero no reemplaza la disciplina diaria ni la toma de decisiones reales.

Terminamos pensando que “arrancamos”, cuando en realidad solo invertimos en algo bonito que nos da motivación temporal. Al poco tiempo, volvemos a lo mismo de siempre: gastos impulsivos, falta de control, prioridades difusas. Y el calendario queda ahí, perfecto pero inútil.

Banner 2 El Inversor de Bolsillo

Comprar como forma de sentirse en control

Hay un comportamiento muy humano detrás de todo esto: compramos porque nos da la sensación de que estamos tomando las riendas de nuestra vida.
Nos encanta estrenar cosas nuevas que prometen organización, claridad, orden emocional. Pero lo que queremos ordenar no es tanto la agenda, sino lo que sentimos.

Es más fácil comprar una herramienta nueva que enfrentar de verdad lo que nos cuesta:
– revisar nuestros gastos,
– reconocer nuestros hábitos,
– admitir que posponemos decisiones,
– entender por qué nos desordenamos tanto.

Da menos esfuerzo entrar a una tienda online que entrar a la app del banco. Por eso estos productos funcionan tan bien: no venden papel, venden esperanza.

La industria de las soluciones rápidas

Si prestás atención, notarás que cada temporada surge una versión “mejorada” del mismo producto. Uno con frases nuevas, otro con diseño renovado, otro con una estructura distinta para las metas.
Y cada uno viene acompañado del mismo mensaje: “este sí te va a funcionar”.

El modelo de negocio es claro: producir artículos que se vuelven obsoletos cada año, de manera que debas comprarlos de nuevo. No comprás la herramienta, comprás el ritual. Y ese ritual se renueva para que vuelvas a pasar por caja.

No es casualidad. Las empresas saben que la mayoría no necesita otro calendario: necesita constancia. Pero la constancia no se vende. Un objeto nuevo sí.

Un fenómeno que no distingue clases sociales

Algo interesante es que este comportamiento no se limita a quienes tienen ingresos ajustados. De hecho, en las personas con mucho dinero suele verse lo mismo, pero amplificado.
Cuando tenés cubiertas todas las necesidades básicas y todavía sobra dinero, empezás a buscar cosas nuevas en las cuales gastar, no por necesidad sino por impulso.

Ahí aparece el universo del lujo:
– carteras de marca,
– relojes de colección,
– productos exclusivos,
– objetos que cuestan más por el logo que por su funcionalidad.

No es muy distinto a los calendarios premium: son artículos que no cambian la vida, pero generan una sensación momentánea de mejora. Y esa sensación se compra.
Es curioso: incluso quienes tienen recursos ilimitados terminan gastando solo para llenar un vacío temporal. Al final, nadie es inmune a la tentación de sentir que “está haciendo algo” a través del consumo.

Libros de Finanzas El Inversor de Bolsillo 1, 2 y 3

La ilusión de que “algo caro es necesariamente mejor”

Una de las grandes trampas del marketing es hacernos creer que el precio elevado está directamente relacionado con la calidad de vida.
Una cartera o un perfume de lujo pueden ser visualmente atractivos, pero eso no implica que aporten un beneficio real al día a día. La mejora es emocional, no práctica.

Y lo mismo pasa con muchos planners y calendarios: el valor está en lo que representan, no en lo que hacen. El diseño elegante, las frases inspiradoras, la estética cuidada… todo está pensado para vender un estilo de vida, no para resolver un problema concreto.

Consumir para aliviar ansiedad, no para mejorar

La mayoría de los gastos impulsivos tiene su raíz en emociones.
Compramos para sentir alivio, para evitar pensar en otras cosas, para creer que estamos progresando. El consumo se vuelve una especie de anestesia rápida.

La clave es entender que muchos de los objetos que compramos no responden a necesidades reales, sino emocionales. Y en esa categoría entran casi todos los calendarios de avenimiento y muchos artículos de lujo.

No está mal darse un gusto. Lo que sí es importante es saber por qué uno compra. Si es por utilidad, perfecto. Si es para evitar enfrentar algo, ahí es donde conviene parar y repensar.

Cómo hacer cambios reales (sin comprar nada)

La buena noticia es que el verdadero orden, tanto financiero como personal, no necesita herramientas sofisticadas. Necesita hábitos. Y esos hábitos se construyen, no se compran.

Algunas ideas simples que funcionan mucho más que un calendario premium:

1. Revisar tus gastos con honestidad.
Mirar tus movimientos bancarios te da más claridad que cualquier planificador.

2. Definir prioridades reales.
Qué es importante, qué es urgente y qué simplemente te distrae.

3. Simplificar.
Cuanto menos compleja sea tu organización, más fácil será sostenerla.

4. Establecer reglas claras para tus compras.
Por ejemplo: esperar 24 horas antes de comprar algo no esencial.

5. Recordar que las mejoras sostenidas no vienen de objetos, sino de decisiones.

Calendarios de avenimiento
Calendarios de avenimiento: un dolor de cabeza para tus finanzas

El verdadero “avenimiento” es interno

Los calendarios de avenimiento hablan de alineación, de claridad, de intención.
Pero la verdad es que ninguna alineación es posible si uno no se sincera primero.
La organización no empieza en una hoja bonita, sino en la cabeza y en los hábitos.

El verdadero avenimiento ocurre cuando dejás de buscar soluciones mágicas afuera y empezás a mirar lo que realmente necesitás cambiar adentro.
Cuando priorizás lo que suma, descartás lo que te distrae y usás el dinero como una herramienta, no como un escape.

Ahí sí aparece el orden.
Ahí sí se siente un progreso verdadero.
Y lo mejor: no necesitás ningún calendario especial, ni objetos caros, ni productos milagrosos.

Solo necesitás decisión, sinceridad y constancia.

Te podría interesar también:

Tanto vos como tu empresa también pueden invertir en compañías de calidad

En las Mentorías Financieras de El Inversor de Bolsillo® podés ir aprendiendo mientras invertís y te guiamos de acuerdo con lo que vos necesitás. La consultoría financiera para individuos incluye sesiones de asesoría uno a uno, cursos online, informes bursátiles y todo lo necesario para que tu inversión sea un éxito, tanto invirtiendo en la Argentina como en cualquier parte del mundo.
Hay distintos planes mensuales de acuerdo a tus circunstancias y tu presupuesto. Lo más importante es que elijas el plan que elijas, nunca vas a estar solo. Vamos a acompañarte en el aprendizaje para que puedas invertir exitosamente.

Conseguir el mejor financiamiento para tu empresa no es nada fácil. Y además, estás concentrado en como mejorar tu negocio, por lo que las cuestiones financieras pueden ser difíciles. No te preocupes, estamos para ayudarte.
Con el Programa de Optimización Financiera de El Inversor de Bolsillo®, hacemos una evaluación de la compañía y te damos sugerencias concretas para optimizar el rendimiento de los saldos a la vista y reducir la carga por intereses. Te ayudamos a gestionar el alta en una Sociedad de Garantía Recíproca y conseguir las mejores tasas del mercado. Una vez pasados los tres meses gratuitos, se define una cantidad de horas mensuales de consultoría financiera.

Si querés conocer más acerca de cómo invertir sin riesgos, visita nuestra web www.elinversordebolsillo.com.ar o nuestro canal de youtube.

Ver más notas de nuestro blog:

Nube de palabras clave del Blog:

Aeronáutica ahorro analisis fundamental Apple Asesor Financiero bancos Berkshire Hathaway Bolsa de valores bonos burbuja Burbuja puntocom byma commodities Compañía de los Mares del Sur Consejos financieros Criptomonedas crisis crisis subprime curso de finanzas gratuito economía Empezar a invertir esquema piramidal Estados Unidos estafas Facebook finanzas Finanzas personales ibm inflación inglaterra libros de finanzas libros de inversión LTCM mentoría financiera mercado argentino mercado de valores mercado internacional Microsoft Petróleo rusia Steve Jobs Tecnología value investing Wall Street warren buffett

Explorar categorías

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio