La historia de Intel arranca en Estados Unidos, en 1968, cuando dos tipos llamados Robert Noyce y Gordon Moore (sí, el de la «Ley de Moore») decidieron dejar su laburo en otra empresa para crear algo nuevo. Ellos ya sabían un montón sobre semiconductores, que son materiales que se usan para fabricar los chips que hacen funcionar a las computadoras.
Querían crear una empresa que pudiera fabricar memorias para computadoras, algo que en ese momento era muy limitado y caro. Así nació Intel, que es una abreviación de «Integrated Electronics». O sea, electrónica integrada.
Intel no tardó mucho en hacerse conocida. En 1971, sacó al mercado el primer microprocesador comercial del mundo, el Intel 4004. Este chip, del tamaño de una uña, tenía la capacidad de procesar información de forma más rápida y eficiente que cualquier cosa que existía hasta ese momento.
Este invento revolucionó la industria de la computación. De repente, las computadoras podían ser más chicas, más baratas y llegar a muchos más lugares. Intel se puso al frente de esa revolución y no paró de crecer.

La era de las PCs
En los ’80, Intel tuvo otro gran momento: sus procesadores se convirtieron en el corazón de las computadoras personales (las famosas PC). En 1981, IBM eligió a Intel para que fabricara el chip de su primera computadora personal. Fue un golazo.
A partir de ahí, Intel empezó a sacar procesadores cada vez más potentes: el 286, el 386, el 486 y el famoso Pentium, que muchos tuvimos o escuchamos nombrar alguna vez. Cada modelo nuevo era más rápido, más eficiente y mejoraba la experiencia de usar una compu.
Publicidad y presencia global
Intel también fue pionera en algo que otras empresas tecnológicas no habían hecho tanto: hacer publicidad. Seguro te acordás del sonidito de «Intel Inside» que aparecía en las publicidades de las compus. Eso ayudó a que la marca se volviera conocida por todos, aunque no fueras técnico ni entendieras nada de computación.
Los problemas empezaron a aparecer
Como pasa en toda historia, Intel también tuvo momentos complicados. Con los años, otras empresas como AMD empezaron a competir fuerte. En muchos casos, los procesadores de la competencia eran más baratos y ofrecían un rendimiento parecido o mejor.
También le costó adaptarse rápido a los cambios del mercado. Por ejemplo, cuando llegaron los celulares inteligentes, Intel no supo meterse de entrada en ese mundo. Ahí, empresas como Qualcomm o ARM se llevaron la delantera.
Reinvención y nuevos proyectos
A pesar de esos bajones, Intel no se quedó quieta. En los últimos años empezó a invertir fuerte en nuevas tecnologías: inteligencia artificial, autos autónomos, chips para centros de datos y computación en la nube.
Compró empresas chicas que ya venían desarrollando estas tecnologías y metió mucha plata en investigación. La idea es clara: volver a estar en la punta de la innovación.

Intel hoy: ¿cómo está?
Hoy Intel sigue siendo una de las empresas más grandes del mundo en el rubro de los semiconductores. Fabrica procesadores para notebooks, PCs, servidores y centros de datos.
Está presente en más de 50 países, tiene más de 120.000 empleados y factura miles de millones de dólares al año.
Pero también enfrenta nuevos desafíos. Apple, por ejemplo, dejó de usar chips Intel para sus computadoras y ahora diseña los propios. Y empresas como AMD, Nvidia y hasta Google también están metiéndose en el negocio de los procesadores.
El futuro de Intel
Para no quedarse atrás, Intel está trabajando en nuevas generaciones de chips más potentes y eficientes, con tecnologías como los 3 nanómetros. Además, está invirtiendo en fábricas propias en Estados Unidos y Europa para no depender tanto de Asia.
Quiere recuperar el liderazgo que tuvo durante tanto tiempo. Y tiene con qué: gente experta, experiencia y muchísimos recursos.
Conclusión
Intel es una de esas empresas que, aunque no veas ni entiendas del todo, está en tu vida cotidiana. Nació hace más de 50 años con una idea simple: mejorar la tecnología. Y lo logró.
Tuvo altos y bajos, como todos. Pero sigue viva, vigente y buscando su lugar en el mundo moderno de la tecnología.
Si alguna vez encendiste una computadora y viste que andaba rápido, es muy probable que Intel haya tenido algo que ver.
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